4 Febrero 2010

Las noches después de Cabañas

DOS SEMANAS ANTES del “atentado” a Cabañas en el bar “Bar”, salí de un antro pasadas las cuatro de la mañana en la colonia Roma. Un antro chiquito, cuyo nombre no recuerdo y sólo sospeché que era gay. Donde jamás me pidieron identificación, tampoco me revisaron la bolsa ni nada y no había salida de emergencia más que la entrada. Creo que la única ley que se cumplía era la de no fumar.

Sin estar conscientes de la hora, salimos del antro. Me sentí haciendo algo completamente clandestino cuando nos abrieron la pequeña puerta de la lámina corrediza. Afuera: las luces de la entrada apagadas, gente comiendo hot-dogs, varios enfrentando el frío con el valor que sólo el alcohol puede dar.

Tomamos Insurgentes hacia el sur. La escena no era distinta: gente saliendo de lugares oscuros y por pequeñas puertas. Tampoco estoy diciendo que salieran manadas de borrachos clandestinamente, sólo que sí había mucho movimiento nocturno. Hace varios meses ya me habían sacado, con algunos amigos, por la puerta trasera de un antro bastante conocido cuando el letrero ya estaba apagado y los empleados se dedicaban a “limpiar” la entrada.

El viernes 29, las cosas fueron muy distintas. Cerca de Insurgentes (nuevamente.. ¡qué raro! ¿no?) y bastante cerca del clausurado bar “Bar” fui a las 8 de la noche a un lugar al que siempre había visto como restaurante. Había ido tantas veces a comer ahí que nunca pasó por mi cabeza que me pidieran algo.

Iba a entrar, muy feliz, a buscar la mesa que habían apartado. Un pequeño guardia de seguridad (unos 15cm más bajo que yo) me detuvo con una prepotencia inimaginable (situación que me dio risa porque el hombre me llegaba al cuello y nunca me dio la sensación de autoridad y parecía que tomaba su papel muy en serio). Me pidió una identificación. ¡No tenía! (y en el post anterior queda clarísimo que  intenté tener una). Dejé el pasaporte en mi casa. ¿La licencia? –aunque no sea oficial—No tengo porque no tengo qué conducir y ni me interesa hacerlo. Y, obvio, no cargo mi CURP ni acta de nacimiento en mi cartera… El punto es que no tuve qué enseñarle más que la credencial de la escuela que decía que iba en octavo semestre… imposible tener menos de 18 en octavo… Y ni así. Antes, eso habría sido una prueba más que válida.

Mi frustración fue más porque en la semana había cumplido 21 (ésta es la parte en la que me felicitan) y mi situación me parecía irónica porque desde hace 6-7 años he entrado a bares. El pequeño hombre, con el ceño fruncido estirando el cuello y mirándome a los ojos, con mi credencial en la mano que paseó por todo el lugar me dio varias opciones:

  1. Convencer a mis amigos de permitir retirar todo rastro de alcohol de la mesa
  2. Ir hasta una o dos estaciones de Metrobús para imprimir mi CURP y comparar mi nombre con el de la credencial
  3. Retirarme

“Es que con lo de Cabañas ahora sí nos están checando”. ¿Cómo que “ahora sí”? ¿Antes no lo hacían? Esa especie de “doble moral” me incomodó un poco. No quería obligarlo a romper una ley… que, en el momento me parecía absurda, por la cualidad de restaurante que les doy. Opté por la opción número 2 aunque terminé ejerciendo la número 3. Porque mostrarle mi CURP en un celular no fue suficiente. Intenté caminar lo que me habían dicho. Mi humor decayó. El hombre me explicó que él, los encargados y cualquiera me habrían dejado pasar “sin problemas”. Pero, que entendiera… Yo entendí que tenía hambre, que mi intención no era tomar sino pedir camarones… que me sentía en restaurante… y que Cabañas nos había arruinado la noche… [y a penas eran las 8pm]

25 Enero 2010

IFE conoce al IMSS

DECIDÍ SACAR MI IFE, por quinta ocasión en mis tres años de vida ciudadana. Caminé una larga cuadra. Dos de la tarde. El sol abrazador (no abrasador) me hizo olvidar que aún estamos en invierno. Llegué al módulo (de atención ciudadana). Me encontré con un letrero que decía: “Este estasionamiento es privado no publico” (se refería al estacionamiento de  la plaza comercial). Me asomo a la pequeña puerta que parecía más una cueva en una pared. Reviso que en esta ocasión no olvide-confunda-omita-reemplace-replique algún documento. Había mucha gente sentada y parada. Me dispongo a entrar, leo: “Horario. Lunes a viernes 9:00-16:00″. ¡Perfecto! El policía me detiene.

-Ya no hay fichas
-¿Y desde cuándo dan fichas? (pienso: ¡Ni que fuera seguro!)
-Mire, regrese mañana. (Empiezo a dar media vuelta sin dar importancia, como si mi día aún no fuera tan malo). Las fichas se dan a las nueve… todavía si llega antes de la una, alcanza…

Salí de ahí. Golpeé un carro cercano. (Pensé que alguna mujer loca saldría a reclamarme el golpe). Sólo puedo decir que lo intenté.

25 Enero 2010

Una familia normal

¿MATRIMONIO GAY? Yo digo que sí. A final de cuentas, a los mexicanos nos gustan las bodas. El jueves pasado publicaron en Club Tec de Reforma “Una familia normal”, mi columna sobre Matrimonio Gay. Mi queridísimo Tirzo me hizo el favor de conseguir la imagen de la columna:

Columna Una Familia Normal

De cualquier forma, aquí el texto:

HACE DIEZ AÑOS, Emily estaba en una fiesta. Le ofrecieron una bebida y, después, no recuerda nada. Al despertar, ella estaba desnuda. Nueve meses más tarde dio a luz a una bebé. Ella no tenía casa, estaba sola y no quiso buscar al padre por dos razones: la primera, porque él desapareció; la segunda, a ella no le gustan los hombres.

Emily tiene ahora una “esposa”, así le dice de cariño. Pero ella está segura de que eso son, “esposas”, aunque ningún papel lo respalde. ¿Por qué? Emily y su novia formaron una familia “feliz, con todas las peleas que eso significa”; comparten una casa y crían juntas a una hija. Mientras Emily consiguió un empleo como guardia de seguridad de tiempo completo –condición en que la conocí—su “esposa” se hizo cargo de la niña.

A partir de marzo, Emily podría decir que su esposa cuida a la niña mientras ella trabaja. Así, sin comillas. Aunque Esteban Arce pregunte si eso es normal. Aunque la Iglesia se niegue a casarlas porque “México es cristiano, México es un país que ama a la familia, es su célula fundamental y el centro de cohesión social”. Aunque se enfrente a casi la mitad de la población de la Ciudad de México en contra de su unión. Aunque el 73.5 % crea que no debe adoptar, según el Gabinete de Comunicación Estratégica, ellas son una familia. Ellas viven como el 60.23% de la población capitalina (INEGI). Su sistema familiar obedece la regla de una familia nuclear: padres e hijos.

Si Emily ya tiene una familia, y muchos otros homosexuales ya viven con sus parejas, entonces ¿por qué aprobar una ley que aparentemente no cambiaría nada? Yo diría porque a los mexicanos nos gustan las bodas. Pero, en la evolución de la ciudadanía el derecho constitucional se basa en una filosofía que estipula que donde nace una necesidad surge un derecho (eso lo pensó Platón). El concepto de familia será observada como el núcleo en el que se brinda el apoyo necesario entre los cónyuges y los hijos, quienes tendrán derecho (y la oportunidad) de recibir la atención que sólo ésta puede ofrecer.

Un día, Emily me preguntó: “¿A poco no sería bonito que mi hija tuviera los dos apellidos?” Después me explicó que así, ella tendría dos mamás y no una mamá y una madrastra. Y, más seria, dijo que su trabajo era peligroso, que si un día le pasaba algo la tutela de su hija sería asignada a los abuelos y no a su otra mamá, porque no existía forma legal de comprobar lazos fraternos. ¿No es eso una necesidad?

Entre los argumentos que envuelven las discusiones morales, legales y sociales sobre la legalidad o no de los matrimonios gay existe uno que es el resultado del tabú de la sociedad: la depravación sexual y la explotación a menores. En un estudio del perfil de los internos por delitos sexuales en el Sistema Penitenciario del DF, en 2005, se reportó que 2.25% eran homosexuales o bisexuales. Terrible es que le pase a un solo niño. Pero, en estadísticas, sería mejor que todos los niños en adopción fueran entregados a parejas homosexuales asegurando, por regla de probabilidad, su integridad.

Hace un año no veo a Emily. Sólo sé que ella necesita el matrimonio, porque ama a su novia, a su hija y quiere una familia con “todas las de la ley”.

7 Enero 2010

“Pescado muerto” – Acapulco después de la Costera

HAY UN CHISTE de El Costeño que remata algo así: “Allá abajo, mi negra, ¡que te huele a pescado muerto!”.

Allá abajo, huele a miados. Bajo los puentes apesta a miados. Las tiritas de arroyo anémico que llegan a la playa pintan de negro la arena y huele a miados. Los turistas que salen de los cruceros perciben el primer olor de Acapulco, miados. En el centro huele un poco más. En el centro el aroma flota libre de bloqueadores, bronceadores y perfumes.

Donde ya no huele a la anhelada brisa del mar, allá en la Avenida Cuauhtémoc, persiste un olor a muerto. Pescado con chilate. Drenaje nada profundo. Basura que tapa las coladeras de las que cuelgan pelos, papeles mojados, chicles acartonados por un pegamento de polvo y mugre en un engrudo indescifrable y, asomándose poquito, se puede violar la privacidad de cualquier cucaracha exhibicionista.

Atrás de los hoteles y los negocios poco afortunados pasean piernas regordetas, con escotes que nada dejan a la imaginación jalando pequeñas criaturas lánguidas, de cabellos oxigenados. De sus axilas sale el olor del verdadero sudor: el que se hace después de estar en el tráfico bajo un sol que no es de turistas, de caminar cuadras en contra de su voluntad, de calentar las nalgas en el plástico de los urbanos (camiones que se merecen toda un post) o de los asientos de los taxis.

Los pies se llenan de chanclas o callos resistentes que calzan al más valiente, o al más pobre. Cerca de un puente, donde huele a miados, otras regordetas piernas se recargan en una pared. Se quita las chanclas. Se pone unas sandalias con muchas piedritas (de plástico) brillantes. Sube más su falda. Baja más su escote. Su pelo chino erizado por la humedad se aplaca con una pinza dorada. El sol pinta de naranja un cielo sólo para turistas. Sigue oliendo a miados. La cucaracha se asoma. Le habrá visto “allá abajo”.

Un cincuentón con olor a grasa de mecánico se quita la gorra. Escapa su esencia a cebo capilar. No lleva camisa. Su espalda brilla por la transpiración pegajosa. Le susurra algo al oído. “¡No, pues! Soy negra pero no tan puta… tres o nada, mi amor”. Arrastran entre los urbanos parados, sobre la alcantarilla, una caja “de pescado bien muerto”.

6 Enero 2010

“El rifle” – Acapulco después de la Costera

JUNTO AL BABY’O se detiene una camioneta color arena, grande, pesada. Es el último día del año. Echa pleito al de atrás. Complica, aún más, el tráfico. Con morbo humano y turístico (me agregaría “periodístico”) todos los observamos. El de la camioneta color arena se baja.  Vi un “rifle”, todos vimos un “rifle” (arma larga, pues ¿quién soy yo para andar categorizando armas? Estaba grandota, de algún calibre grandote, era larga y eso dejó correr un piquete de adrenalina en todos los testigos). Nos quedamos quietos un instante de segundo, acomodando la posición correcta para salir corriendo.

La memoria postraumática me dice que era un hombre gordo, moreno, con bigote, gorra y una camisa “playera” (ligera, con algún estampado, abierta). Una señora pasó a mi lado, dizque corriendo, sin dejar de ver. El hombre comenzó a golpear al de atrás. Una camionetita azul marino. Primero parecía un pleito. Después se entendió un poco de camaradería. El señor del “rifle” (arma larga) subió a su camioneta, los turistas espantados ya habían apurado el paso.

Muchos entramos al Wal-Mart cercano. Muchos nos vimos con cara de “¿vi lo que creo que vi?” “¿eran lo que creo que eran?”. Sí. Era una pistolota. No sé. Pero eso era de narco o judicial o militar. La camionetita azul se echó de reversa. Se integró a la Costera. Se difuminó con lo demás. En pocos segundos ya nadie sospechaba del “rifle” que se paseó con ellos…

6 Enero 2010

Acapulco después de la Costera – Intro

¿QUÉ ES ACAPULCO más allá de la Costera Miguel Alemán? Acapulco es una gran bahía rodeada, primero, de una franja azul rey hecha de sombrillas alineadas como diques sobre la arena; segundo, de un refuerzo construido de altos hoteles blancos; tercero, la Costera sobrepoblada que en la postal se ve muy bonita…  ¿y después? Ya no importa. Se difuminan las calles hasta convertirse  en cerros casi totalmente poblados.

Después de la Costera los muros se oxidan, bajan los colores, el olor a mar se pierde, la pieles se oscurecen, los sudores se transforman y la vida es común…

18 Diciembre 2009

Fondo Verde: un Robin Hood de México para el mundo

  • ¿Dinero por cuidar el ambiente?

  • Es un programa para financiar la reducción de las emisiones de gases efecto invernadero a través de un fondo internacional al que todos aportarían
  • Los países desarrollados apoyarían con recursos tecnológicos y económicos a los países en desarrollo
  • La propuesta fue una de las razones por las que Calderón fue reconocido como un líder ambiental en Copenhague

EL OBJETIVO DEL FONDO VERDE es solicitar (no robar) dinero a los ricos para dárselo a los pobres –y a los no tanto—y es la gran carta de México en la renegociación del Protocolo de Kyoto en la Cumbre de Cambio Climático en Copenhague. ¿El reto? Convencer a los países desarrollados de contribuir. ¿Cómo? Es lo que México deberá pensar en esta reunión.

Los acuerdos se ven lejanos. Hay desesperanza. Golpes a los activistas. Los países no dejan ver nada bueno. Y aún así, el Fondo Verde ha sido especialmente aceptado, pero con sus reservas.  Durante la reunión de la Cumbre Iberoamericana en Estoril, Portugal, el presidente de España, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró que apoyaría la propuesta mexicana pero aclaró que las cifras presentadas por México “todavía necesitan negociarse”. ¿Y por qué es importante este apoyo? Por su fuerza estratégica, España tendrá la presidencia de la Unión Europea el próximo periodo y México será sede de la XVI Cumbre de Cambio Climático.

Si los países desarrollados pagaran 10 euros por tonelada de CO2 que redujeran los países en desarrollo, en 10 años, el fondo podría alcanzar los 150 mil millones de euros., según Calderón Sin embargo ante esta exagerada cifra, Yvo de Boer, secretario Ejecutivo de las Naciones Unidas para el Cambio Climático, ya había anunciado una reducción a 10 mil millones de dólares a corto plazo porque es “más realista”. Y justo es esta situación (la económica) la que ha generado discordia al hablarse del futuro del Protocolo de Kyoto.

Nadie quiere perder. Los países desarrollados se mantienen alejados y poco participativos en la profundización de lo que sería el Fondo Verde. Aún cuando muchos países han expresado su apoyo como España, Francia, Grecia, Noruega y los países iberoamericanos, bloques como el G-5 y otros países se mantienen distantes. ¿Por qué? Porque evitar el cambio climático, cuesta. Y el costo es económico.

China y Estados Unidos, los países responsables de casi el 40% de las emisiones de carbono a nivel mundial,  han despertado un poco las esperanzas en lo que será la negociación a raíz de sus últimas declaraciones. Ambas naciones anunciaron estar dispuestas a disminuir sus emisiones, pero bajo sus propios parámetros. China anuncia una reducción con medidas distintas a los estándares utilizados por todas las demás naciones y basándose en las emisiones de 2005. Estados Unidos, pretende que la reducción de sus emisiones sea a partir de medidas internas y no condicionado por un programa vinculante. Frente a este escenario, el titular de la Semarnat, Juan Rafael Elvira Quesada, aseguró que en Copenhague México atenderá la reunión con miras a no sólo mostrar una postura que nos acerque a compromisos más serios, sino a crear acuerdos que no queden a nivel político, pues esto, en este momento, no ayuda mucho”.

¿Cuál es la prisa del secretario de medio ambiente? Los efectos del cambio climático en la economía nacional, la cercanía de la siguiente Cumbre de Cambio Climático a celebrarse en México y una no aceptada rivalidad con Brasil.

Cuando los efectos del cambio climático se traducen en términos económicos las pérdidas son cuantiosas. México tendría que utilizar entre el 3.5% y 4.3% del PIB nacional en reparar los daños, según se discutió en el Foro Dialogando hacia Copenhague: la posición de México frente al cambio climático en la Cámara de Diputados el lunes 30 de noviembre. Las estimaciones mundiales tampoco difieren de esta realidad, pues “reparar el daño” podría reducir hasta una quinta parte el desarrollo económico (pérdidas entre el 5% y el 20% del PIB mundial) mientras que enfrentarlo sólo requeriría del 1%, según el economista y expresidente del Banco Mundial, Nicholas Stern.

Por otro lado está la desesperanza en la reunión de Copenhague, misma que el presidente teme sea “un fracaso” pero que permite tener en la mira al 2010, pues dicha cumbre será en México. Esta condición destapa la oportunidad de México para colocarse como un líder regional, confirmar su papel como “puente entre norte y sur” y hacer del Fondo Verde una medida completamente viable para combatir el cambio climático proponiendo una economía sostenible. ¿Los principales opositores? Los mismos países.

No sólo son China y Estados Unidos los que ven con recelo al Fondo Verde. ¿Por qué China tendría que frenar su crecimiento económico? ¿Por qué EU tendría que dar dinero a programas como estos si nunca lo ha hecho en las Naciones Unidas? ¿De qué manera la Unión Europea garantizaría una correcta administración del dinero que no cayera en gobiernos corruptos, problema generalizado en países en desarrollo? ¿Por qué los países árabes tendrían que aprobar el apoyo al desarrollo de energías renovables al saber que su mercado de petróleo se vería reducido? ¿Por qué Brasil, Tailandia y otros países tendrían que proteger sus bosques si el espacio es necesario para desarrollarse? La premisa de México es que combatir el cambio climático es un asunto económico y de seguridad internacional y el costo posterior sería altísimo.

Agregado a todos los puntos en contra del Fondo Verde, está la rivalidad –no declarada—con Brasil. De no llegar a un acuerdo en Copenhague y tampoco hacerlo en México 2010, Brasil encontrará factores a su favor como la recuperación de la economía y la asignación por inercia como líder regional de América Latina. En caso de ser aceptado el Fondo Verde, la Semarnat asegura que “el posicionamiento de esta propuesta refuerza la postura de México como líder en este combate entre los países del No Anexo 1 del Protocolo de Kioto”, en el que se encuentran las economías emergentes que no son obligadas a cubrir una cuota de reducción de emisiones. Sin embargo, la falta de acuerdos a partir de Copenhague y hasta la Cumbre de México incrementará la presión para que en 2012 ésta obligue a tomar resoluciones en la Cumbre en Brasil, colocándolo, por inercia, como líder en América Latina.

México propuso una alternativa económica que colaboraría a “promover una transición a un desarrollo sustentable y humano de nuestras sociedades”, según declaró Elvira Quesada. Sin embargo, el principal reto de México es justificar la solicitud de dinero a los ‘países ricos’ para otorgárselo a los ‘pobres’. Aún cuando el Fondo Verde estipula que “quien contamina paga” y por ello todos cooperarían en el fondo (según sus capacidades) lo harían más los países desarrollados. Los países en desarrollo serían directamente beneficiados. ¿Cuál sería la garantía tangible de un país desarrollado? Cada país tiene sus “condiciones específica e individuales”, ¿hasta dónde podrá colocar México al Fondo Verde? Si no lo aceptan, ¿existirá un Plan B? ¿alguna política interna que no dependa de una inversión foránea? Y en caso de vislumbrarse la aceptación del Fondo Verde, ¿México podrá luchar por ese fondo y ser el Robin Hood del mundo?

Cobertura en español de la Cumbre en El Pais

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El objetivo del Fondo Verde es solicitar (no robar) dinero a los ricos para dárselo a los pobres –y a los no tanto—y es la gran carta de México en la renegociación del Protocolo de Kyoto en la Cumbre de Cambio Climático a celebrarse en Copenhague a partir del 7 de diciembre. ¿El reto? Convencer a los países desarrollados de contribuir.

Aún con la desesperanza que persiste para llegar a un acuerdo en Copenhague, el Fondo Verde ha sido especialmente aceptado, pero con sus reservas. Durante la reunión de la Cumbre Iberoamericana el pasado lunes en Estoril, Portugal, el presidente de España, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró que apoyaría la propuesta mexicana pero aclaró que las cifras presentadas por México “todavía necesitan negociarse”. ¿Y por qué es importante este apoyo? Por su fuerza estratégica, España tendrá la presidencia de la Unión Europea el próximo periodo.

El presidente Felipe Calderón afirmó que si los países desarrollados pagaran 10 euros por tonelada de CO2 que redujeran los países en desarrollo, en 10 años, el fondo podría alcanzar los 150 mil millones de euros. Sin embargo ante esta exagerada cifra, Yvo de Boer, secretario Ejecutivo de las Naciones Unidas para el Cambio Climático, ya había anunciado una reducción a 10 mil millones de dólares a corto plazo porque es “más realista”. Y justo es esta situación la que ha generado discordia al hablarse del futuro del Protocolo de Kyoto.

Los países desarrollados se mantienen alejados y poco participativos en la profundización de lo que sería el Fondo Verde. Aún cuando muchos países han expresado su apoyo como España, Francia, Grecia, Noruega, los países iberoamericanos, bloques como el G-5 muchos se mantienen distantes. La realidad es que nadie quiere perder.

China y Estados Unidos, los países responsables de casi el 40% de las emisiones de carbono a nivel mundial,  han despertado un poco las esperanzas en lo que será la negociación a raíz de sus últimas declaraciones. Ambas naciones anunciaron estar dispuestas a disminuir sus emisiones, pero bajo sus propios parámetros. China anuncia una reducción con medidas distintas a los estándares utilizados por todas las demás naciones y basándose en las emisiones de 2005. Estados Unidos, pretende que la reducción de sus emisiones sea a partir de medidas internas y no condicionado por un programa vinculante. Frente a este escenario, el titular de la Semarnat, Juan Rafael Elvira Quesada, aseguró que en Copenhague México atenderá la reunión con miras a no sólo mostrar una postura que nos acerque a compromisos más serios, sino a crear acuerdos que no queden a nivel político, pues esto, en este momento, no ayuda mucho”.

¿Cuál es la prisa del secretario de medio ambiente? Los efectos del cambio climático en la economía nacional, la cercanía de la siguiente Cumbre de Cambio Climático a celebrarse en México y una no aceptada rivalidad con Brasil.

Cuando los efectos del cambio climático se traducen en términos económicos las pérdidas son cuantiosas. México tendría que utilizar entre el 3.5% y 4.3% del PIB nacional en reparar los daños, según se discutió en el Foro Dialogando hacia Copenhague: la posición de México frente al cambio climático en la Cámara de Diputados el lunes 30 de noviembre. Las estimaciones mundiales tampoco difieren de esta realidad, pues “reparar el daño” podría reducir hasta una quinta parte el desarrollo económico (pérdidas entre el 5% y el 20% del PIB mundial) mientras que enfrentarlo sólo requeriría del 1%, según el economista y expresidente del Banco Mundial, Nicholas Stern.

Por otro lado está la desesperanza en la reunión de Copenhague, misma que el presidente teme sea “un fracaso” pero que permite tener en la mira al 2010, pues dicha cumbre será en México. Esta condición destapa la oportunidad de México para colocarse como un líder regional, confirmar su papel como “puente entre norte y sur” y hacer del Fondo Verde una medida completamente viable para combatir el cambio climático proponiendo una economía sostenible. ¿Los principales opositores? Los mismos países.

No sólo son China y Estados Unidos los que ven con recelo al Fondo Verde. ¿Por qué China tendría que frenar su crecimiento económico? ¿Por qué EU tendría que dar dinero a programas como estos si nunca lo ha hecho en las Naciones Unidas? ¿De qué manera la Unión Europea garantizaría una correcta administración del dinero que no cayera en gobiernos corruptos, problema generalizado en países en desarrollo? ¿Por qué los países árabes tendrían que aprobar el apoyo al desarrollo de energías renovables al saber que su mercado de petróleo se vería reducido? ¿Por qué Brasil, Tailandia y otros países tendrían que proteger sus bosques si el espacio es necesario para desarrollarse? La premisa de México es que combatir el cambio climático es un asunto económico y de seguridad internacional y el costo posterior sería altísimo.

Agregado a todos los puntos en contra del Fondo Verde, está la rivalidad –no declarada—con Brasil. De no llegar a un acuerdo en Copenhague y tampoco hacerlo en México 2010, Brasil encontrará factores a su favor como la recuperación de la economía y la asignación por inercia como líder regional de América Latina. En caso de ser aceptado el Fondo Verde, la Semarnat asegura que “el posicionamiento de esta propuesta refuerza la postura de México como líder en este combate entre los países del No Anexo 1 del Protocolo de Kioto”, en el que se encuentran las economías emergentes que no son obligadas a cubrir una cuota de reducción de emisiones. Sin embargo, la falta de acuerdos a partir de Copenhague y hasta la Cumbre de México incrementará la presión para que en 2012 ésta obligue a tomar resoluciones en la Cumbre en Brasil, colocándolo, por inercia, como líder en América Latina.

México propuso una alternativa económica que colaboraría a “promover una transición a un desarrollo sustentable y humano de nuestras sociedades”, según declaró Juan Rafael Elvira Quesada, secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Sin embargo, el principal reto de México es justificar la solicitud de dinero a los ‘países ricos’ para otorgárselo a los ‘pobres’. Aún cuando el Fondo Verde estipula que “quien contamina paga” y por ello todos cooperarían en el fondo (según sus capacidades) lo harían más los países desarrollados. Los países en desarrollo serían directamente beneficiados. ¿Cuál sería la garantía tangible de un país desarrollado? Cada país tiene sus “condiciones específica e individuales”, ¿hasta dónde podrá colocar México al Fondo Verde? Si no lo aceptan, ¿existirá un Plan B? ¿alguna política interna que no dependa de una inversión foránea?

22 Noviembre 2009

La comuna tecnológica – Campus Party México

  • ¿Cómo fue la vida en Campus Party?
  • Los campuseros no preguntaban por un celular, un mail, mensajería instantánea, ni por el nombre, ellos preguntaban “¿cuál es tu nick en Twitter?”

“ESTO ES UNA COMUNA HIPPIE contemporánea o una película de ciencia ficción donde cultivan humanos”, describe Marcela, estudiante de medios de información, al entrar a la zona de campamento de Campus Party

Había largos pasillos de casas de campaña alineadas bajo el techo de un domo inmenso, cubiertas de toallas y cobijas, zapatos y botellas de agua alrededor.  Los campuseros consumieron todo tipo de vicios en el domo principal: juegos para PC, consolas, simuladores, programación, música, televisión en alta definición, café, pizzas, hamburguesas, refresco de cola, dulces, donas, audio, diseño, fotografía, redes sociales, consejos y una “conexión de primer mundo”, como dice Eduardo, estudiante de ingeniería. Aquí vino todo aquél interesado en las nuevas tecnologías aplicadas a cualquier rama y dispuesto a gastar sus días de puente en innovación tecnológica.

La vida bajo los domos de Expo Bancomer sucedió como dar click mientras navegas: había cuatro colores-tema para explorar: ciencia, innovación, cultura digital y ocio digital. El pilón fue una tarima azul oscuro en medio de ellas donde Tim Berners Lee, creador del lenguaje HTML y el protocolo HTTP,  declaró que el gobierno debería compartir los datos “en crudo” (raw data) antes de que se los pidan.

Todos tenían motivos distintos para estar aquí. Karina, periodista, se ganó una beca y “viene a aprender”. En el pasillo I del camping alguien dijo: “fui a dormir hasta las 2 de la tarde, me la pasé jugando y torrenteando”. Marcela vino a exponer su proyecto en CPLabs. En los baños se hablaba de la fiesta que inició a las 3 de la mañana.

En las casas de campaña y en las conferencias algunos campuseros lamentaban no tener WiFi o se quejaban de los modems inalámbricos a prueba que se conectaban y desconectaban incesantemente. Al fondo, otros ni se habían percatado de esos problemas, ellos estban sentados en  las largas mesas aprovechando el ancho de banda que jamás podrán tener en una casa mexicana.

¿Cómo vivían los inquilinos de Campus Party? Primero twitteaban; mientras, comían, luego dormiany por último se bañaban. Algunos ni dormían. Y otros más tampoco twitteaban. Todo dependió de su área de interés. Las regaderas no estaban abandonadas, pero muchos lo pensaron dos veces antes de usarlas, además, había un horario. El problema no era bañarse, sino el frío que cubría la zona de campamento. La fila del desayuno empezaba antes de las ocho. Algunos consiguieron alimento con pases de comida regalados. Los que no lo contrataron antes y no consiguieron los pases, dependieron de la oferta interna. Rubén, expositor de un proyecto de diseño, comparaba el precio de un galón de agua con una botella de medio litro, “¡es lo mismo! ¡Un cuernito casi cuarenta pesos!”. En Twitter había quienes ofrecían comida y otros exploraban  las calles solitarias de Santa Fe. Eso sí, toda la comida terminó rodeando las computadoras.

“Si tiraran una bomba aquí acabarían con el ínfimo porcentaje de desarrollo del país”, comentaba un recién graduado de ingeniería al confesar que hubiera querido ver más tecnología entre los asistentes. De repente se escuchan gritos, al fondo festejan un gol del partido Cruz Azul-Chivas. Alguien se para y regala pelotas. En Twitter [#cpartymx] piden asistencia tecnológica, ofrecen comida, mencionan alguna conferencia, se hacen de contactos, se quejan del frío y aseguran estar en una pijamada “geek”.

La campuseros no preguntaban por un celular, un mail, mensajería instantánea, ni por el nombre, ellos preguntaban “¿cuál es tu nick en Twitter?”. Al salir de Campus Party nadie pordría decir que no se lleva nada. (¡Regalaban las casas de campaña!). Algunos cedieron a Twitter, otros se hicieron de socios, consiguieron contactos, colocaron sus proyectos y bajaron en cinco días lo que podrían descargar en seis meses.

Al final se escuchaban aplausos en los concursos, participaban y se llevaban kits de los patrocinadores, buscaban a la “Chica geek”, platicaron con los ponentes, organizaron fiestas, intercambiaban. En esta “comuna hippie contemporánea” hubo lugar para cualquiera que gustara de las computadoras y su infinidad de beneficios. “Aquí no hay nadie experto en todo”; se escucha decir en el pasillo E. Pero eso sí, “se nota que nuestro nivel de geekez es bajo en México, esperaba temas más profundos”, comenta Jorge, presentador de un proyecto de revista digital, cuando hace el recuento de las pláticas en las que estuvo.

15 Octubre 2009

El pecado capital

Si nos bañáramos con agua embotellada, ¿cuánto tendríamos que pagar? En mi colección de los 7 pecados capitales (que espero pronto publicar, porque estoy editándolo) el primero es:

I. Desperdiciar el agua

¿Y por qué es EL pecado capital?

Bien, en primer lugar, una regadera (las de última generación) arroja 10 litros de agua por minuto [Una normal -vieja-, 20]. Por lo que un baño de 5 minutos (lo recomendable) es de 50 litros de agua.

Así que, el gasto en un día en la Ciudad de México, a precios del agua  embotellada  (5 pesos el litro, a veces hasta 7, 10 pesos), en un día gastaríamos:

Lavarse los dientes  $5
(usando un vaso de agua, en vez de dejar la llave abierta)
Lavarse los dientes $20
(dejando la llave abierta)

Jalar el excusado $90
(3 veces, en un excusado de 6 litros)

Lavadora de platos $200
(es mejor lavar los platos en el fregadero)

Cinco minutos en la regadera $250
(en una regadera de 10 L/min)

Una carga pequeña de ropa sucia $500
(8 kg)

Total: $1065.00 (con algunos métodos de ahorro)
$2130 (sin regaderas ahorradoras, u otro método)

Familia de 4 personas: $4260.00 // $8520.00 x día

¿So? ¿Gastar el agua no es  EL pecado capital?

Colaboración para: www.blogactionday.org

4 Julio 2009

Votar o no votar: ésa es la cuestión

A unas 8 horas de las elecciones sigo sin tener la más remota idea por quién votar. Mi situación se hizo más sencilla simplemente porque trabajaré desde temprano…

Confesaré, el PSD se había ganado mi voto cuando escuché por radio que no harían publicidad en papel… tarán! Lo que me encontré:

Campaña PSD

En fin, otra campañas se me hicieron muy extremistas…

Campaña PVE

No soy partidaria de lo extremista… y prometo que quiero ir a votar… Sin embargo, ¿qué sucede cuando nadie llena tus expectativas? De repente vi nuevo alumbrado en mi calle… tan intenso que las recámaras quedan iluminadas sin prender un sólo foco… pero eso no lo pedí… pedimos alumbrado en la Alameda… y ahí no hay nada… sigue sin haber…

En fin, DEBO terminar este post porque en seis horas me incorporaré por primera vez en mi vida a una situación mediática como parte de un medio convencional…

Pero, les dejo un link en el que podrán monitorear a través de Twitter+CoverItLive+Ustream + Página web+Disqus… todo en una misma página!

http://www.revistatrecho.com/elecciones2009

Alumnos del Tec de Monterrey Campus Ciudad de México harán un observatorio de medios con todas esas redes sociales… y más!

Yo estaré cubriendo desde Twitter…

PD: Para serguir las elecciones por hashtags ahí va: